Acompañamiento Terapéutico

La figura del Acompañante Terapéutico es un agente de salud inmerso que posibilita a los equipos de los diferentes servicios de salud mental contar con un aliado allí donde por razones de praxis el profesional tratante no puede acceder. Sea dentro o fuera de la institución el AT se constituye construyendo junto con el paciente un lazo posibilitador, generando herramientas propiciándose un lugar.

El AT asiste a pacientes de diversas patologías, sea desde su fase diagnóstica o a través de todo el proceso terapéutico ofreciéndose como espacio de contención, referencia, orientación, apoyo ante situaciones problemáticas y ante situaciones de la vida cotidiana.

¿Para qué un Acompañante Terapéutico?
• Para facilitar la contención del paciente y su familia en situaciones de crisis y emergencias clínicas.
• Para otorgar una atención permanente y el seguimiento más personalizado de la evolución del paciente, siendo una herramienta especialmente apta para el trabajo interdisciplinario.
• Para promover la reinserción educativa, laboral y recreativa.
• Permite el sostén de los lazos familiares y sociales que resultan convenientes, en función de la indicación médico-psicológica.
• Propicia la detección temprana de síntomas ante una posible recaída, disminuyendo los riesgos a través de una adecuada contención.

¿Cómo interviene un A. T.?
• Realiza actividades en el domicilio del paciente.
• Promueve salidas terapéuticas.
• Trabaja sobre la rehabilitación social, educativa y laboral.
• Propicia la recreación en un marco terapéutico
• Facilita traslados
• Interviene en las internaciones domiciliarias